Planteamiento de problema ético en mi contexto

Después de reflexionar sobre los textos, pienso que tal vez el problema ético general (el problema del deber ser) se puede formular a partir de cualquiera de los valores universales, el discurso lógico conduce siempre a la universalidad de los valores morales básicos. Por ejemplo, logré hilar este razonamiento:

Ya que la base moral por antonomasia es la confianza (Cortina, 2013, p.144), planteo como un grave y profundo problema ético de mi contexto (El Colegio donde trabajo, de clase social media, en Envigado; como marco de este contexto, la sociedad antioqueña actual, a principios del siglo XXI); la constante y creciente falta de confianza entre pares (en prácticamente todos los escenarios sociales, laborales, académicos y culturales) que produce apatía y falta de participación de forma masiva (tanto a nivel social, como a nivel de participación democrática), y estas conducen a la pérdida de las estructuras políticas que garantizan nuestras libertades (Cortina, 2013, p. 145 - 146).

A partir de esta reflexión me planteo entonces los siguientes interrogantes:

¿Qué sucesos o fenómenos han desencadenado y alimentado esta falta de confianza generalizada entre pares pertenecientes a diferentes sectores o grupos sociales?

¿Qué consecuencias sufrimos como sociedad y como individuos?

¿Será posible, y de ser posible, cómo podría darse un "regreso" a la confianza que hemos perdido? ¿Qué papel puede jugar la educación en este proceso?

¿Cómo afecta este problema a la tarea fundamental de la ética, "Enseñarnos a cada uno a conquistar nuestra autonomía" (Cortina, 2013, p. 145) y por ende nuestra libertad y felicidad?

Ahora he leído los aportes de mis compañeros. El acuerdo es grande, todos discurren el en foro sobre diversas situaciones de convivencia en diferentes ámbitos, en nuestro país. Después de mucho meditar sobre lo que escriben mis compañeros de curso en sus aportes, sigo sintiendo que el problema central es la desconfianza, pero subyace a ella un profundo sentimiento, sensación común en nuestras sociedades occidentalizadas -más allá de simplemente nuestro país-: el miedo. El miedo que nos paraliza los huesos, que nos hace desconfiados, intolerantes de toda clase de debilidades nuestras que vemos en el otro -que resulta siempre ser un espejo nuestro-, violentos y odiosos, porque el miedo produce ira, facilistas y corruptos, pues siempre nos sentimos vulnerados presas de los espejismos del miedo generalizado. 

“Ese  hombre del  montón es  un  hombre de  la  masa, y  la  característica  principal  del hombre-masa  no  es  la  brutalidad  y  el atraso, sino su aislamiento  y su falta de relaciones  sociales.”  (Cruz, 13) Citado en Ética Urbana, La Construcción de un Ethos Ciudadano, mencionado como "Cruz, Manuel. Introducción al libro de Hannah Arendt La Condición Humana" (Arendt, 2005. Como se cita en López, 2011, p. 125).

Ya que pensamos como un , digamos, "gran contexto", a nuestro país, sus ámbitos urbanos y semi-urbanos, me atrevo a pensar en cientos de años de miedo continuo, crisis tras crisis, guerra tras guerra, cada vez peor. Miedo a morir en esta guerra, miedo a morir de hambre, miedo a ser involucrados, miedo a que el otro nos quite la papa de la boca, nos corra el banco. Ahora mis interrogantes, los mismos, mutan del la desconfianza al miedo, mis compañeros me abrieron los ojos. Pienso que debo abrir mi mente y mi conciencia, para que así ella abra caminos, por medio de la educación, que es mi pasión y meta personal. Una educación hacia la autonomía y la libertad, que nos hace dueños de nosotros mismos y no títeres, fáciles presas para el miedo.



Referencias


Arendt, Hannah. La condición Humana. Barcelona: Paidós, 2005. 






López, I. (2011). ÉTICA URBANA. LA CONSTRUCCIÓN DE UN ÊTHOS CIUDADANO. Escritos, 19(42), 123-142. Recuperado de: http://bibliotecavirtual.unad.edu.co:2063/docview/1022706423?accountid=48784



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